Mientras leía sobre todo esto, me topé con algo que realmente no me esperaba. Ese mismo tejido sintético no solo retiene el calor. A medida que lo usas y lo lavas, va desprendiendo poco a poco diminutas fibras de plástico, llamadas microplásticos.
Y ahora los científicos están descubriendo que esas partículas aparecen dentro del cuerpo humano, en la sangre y en los pulmones. Nadie sabe aún con certeza qué significa todo esto, y la investigación todavía está en proceso.Pero eso me dejó sin palabras. Tenía la cara pegada a esa tela durante ocho horas cada noche, respirando todo lo que desprendía.
En ese momento lo entendí. El sobrecalentamiento y el plástico no eran dos problemas distintos. Eran el mismo problema con dos caras diferentes. Ambos se reducían a una sola cosa.
Tejido sintético. Así quela solución fue bastante sencilla, en realidad. Quitar el tejido sintético de mi cama.